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Informe | Guía de compra de pirómetros para karts y dispositivos combinados (pirómetros + manómetros)

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GUÍA DE COMPRA DE PIRÓMETROS PARA KARTS Y DISPOSITIVOS COMBINADOS (PIRÓMETROS + MANÓMETROS)

25 marzo 2022
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Cuando se trata de la temperatura de las gomas, es fundamental contar con el instrumento de medición adecuado para nuestras necesidades. La oferta de productos es muy amplia (9 en total), y variada, tanto por su precio (de 70 a 600 euros) como por su funcionalidad (sólo medición de la temperatura y no de la temperatura/presión). Sin olvidar la tecnología: infrarrojos o sonda. ¿Están suficientemente confundidos? Entonces, tratemos de aclarar un poco el tema.

HAY QUE SABER

“Dotarse de un pirómetro es el primer paso para resolver un problema»: es así como Pascal Cardinale, propietario de Prisma Electronics, nos introdujo en el mundo de la correcta gestión de la temperatura de los neumáticos de karts. Un amplio y complejo mundo, en el que los conocimientos técnicos deben combinarse con la instrumentación adecuada. Aquí les brindamos algunos elementos que les ayudarán a elegir el más adecuado.

La temperatura es el lenguaje «codificado» a través del cual las gomas comunican información fundamental sobre: presiones, puesta a punto y otros aspectos relacionados con el uso de nuestro kart. Por esta razon es imprescindible contar con un instrumento que pueda leer estos mensajes: el pirómetro. En el deporte motor, los pirómetros utilizados son exclusivamente digitales y se diferencian por la tecnología utilizada para recoger datos: infrarrojos y sonda. Estos dos métodos de detección son, en la mayoría de los casos, complementarios, ya que responden a necesidades diferentes: los infrarrojos se utilizan más a menudo para el análisis de grandes zonas de la banda de rodamiento, mientras que la tecnología de sondas permite el estudio preciso de una zona específica del neumático. Se pueden adquirir buenos pirómetros de infrarrojos por entre 100 y 150 euros (atencion: asegurarse que el dispositivo sea apto para el uso en deportes de motor), mientras que los pirómetros de sonda tienen un precio que ronda entre 200 y 300 euros. Sin embargo, independientemente del instrumento elegido, en lo que respecta a temperaturas y su gestión, es bueno adoptar un método de trabajo bien definido, del que se puede obtener más información en el artículo «Consejos de los expertos – Consejos prácticos para la gestión de la temperatura de los neumáticos de los karts».

¿Porque comprar un pirómetro?
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Los pirómetros infrarrojos utilizan un sensor eléctrico para transformar la radiación emitida por un cuerpo caliente en datos de temperatura. Esto favorece la velocidad de captación, de alrededor de 0,25 segundos, ya que basta con dirigir el sensor hacia la superficie, manteniéndolo a poca distancia de la misma, pero también limita su campo de aplicación: de hecho, los análisis relativos a la temperatura de los neumáticos realizados con estos instrumentos se refieren a las temperaturas superficiales captadas en la banda de rodamiento que, en algunos casos, pueden estar condicionadas por las irradiaciones emitidas por las llantas, los frenos o incluso los fragmentos de neumáticos recogidos en pista, lo que a veces da resultados poco veraces.
Por este motivo, a la hora de adquirir un pirómetro de infrarrojos es fundamental conocer el FOV (campo de visión) del sensor para saber exactamente a qué distancia colocar el sensor en relación con la zona del neumático que se va a analizar, a fin de minimizar la influencia de otras fuentes de calor que pueden afectar a la precisión de los datos recogidos. El uso de estos instrumentos puede ser una buena aproximación al mundo de la temperatura, tanto por su facilidad de uso como por su costo relativamente bajo en comparación con sus equivalentes de sonda.

Infrarrojos
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Los pirómetros de aguja utilizan el contacto entre la sonda de aguja y la goma para detectar las temperaturas a través de un sensor térmico, lo que los hace más funcionales cuando hay que analizar un punto preciso del neumático. Sin embargo, esto comporta una velocidad de detección más lenta (2-3 segundos) en comparación con los infrarrojos. De hecho, la sonda devuelve el dato de la mayor temperatura detectada durante el arco de detección, es decir, un intervalo de tiempo que depende de las cualidades constructivas del propio pirómetro. Además, estos dispositivos deben ir asociados a un método de empleo correcto (y algo más lento que los sistemas de infrarrojos): para que la detección sea correcta, la sonda debe introducirse perpendicularmente en la banda de rodamiento a una profundidad de 3 a 5 mm (para más detalles sobre el procedimiento, leer «Consejos de los expertos – Consejos prácticos para el control de la temperatura de los neumáticos de kart»): no basta, por lo tanto, como con los sistemas de infrarrojos, con solo «encuadrar» rápidamente la zona a medir. Por último, los instrumentos de la sonda pueden ser frágiles y menos prácticos, tanto porque es muy fácil romper la punta de la sonda como porque ésta suele estar conectada al ordenador principal mediante un cable, que puede molestar en los momentos más agitados en pista y en los boxes. Sin embargo, el alto grado de precisión, en el sentido de reconocimiento de la zona analizada, que ofrecen estos instrumentos (superior al que garantizan los sistemas de infrarrojos) es esencial cuando unas décimas de grado pueden ser la diferencia entre ganar o perder una carrera.

Sonda
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8 PARÁMETROS PARA ELEGIR

En definitiva, ¿cómo se elige el dispositivo adecuado? ¿En qué hay que basarse? Aquí están 8 elementos clave.

1. Como ya se ha dicho, la tecnología: infrarrojos o sonda (con los méritos y deméritos relativos, ya descritos) que los distinguen).

2. Si se opta por el primero, es imprescindible evaluar el FOV, es decir, la amplitud del ángulo (15°, 20°, 35°…) dentro del cual el sensor de infrarrojos es capaz de captar la temperatura de la superficie a medir. De hecho, los datos de temperatura se devolverán en función de la temperatura media captada por el sensor en esa zona. Para completar esta información, hay que tener siempre en cuenta la relación entre la distancia al objeto y la superficie analizada para cada amplitud de sensor. Obviamente, cuanto mayor sea el sensor, mayor será la parte del neumático que se analice a la misma distancia. El análisis de la temperatura de las gomas es una operación de precisión, por lo que siempre hay que saber lo que se está analizando.

3. La velocidad de lectura del dispositivo, porque a veces incluso un segundo menos por detección (ya que se realizan varias mediciones por neumático y en un total de 4 neumáticos) puede marcar la diferencia.

4. Porcentaje de error del dispositivo, para entender si la exactitud del instrumento coincide con el nivel de precisión necesario para nuestro nivel de competencia.

5. Margen de temperatura capturado, para asegurarse de que se están midiendo las temperaturas a las que «viajan» nuestros neumáticos.

6. La longitud del cable de los pirómetros de sonda (y el costo de la sustitución del cable si se rompe), para que poder evaluar la viabilidad de su uso.

7. Fuente y duración de la alimentación del instrumento (batería interna recargable, desechable…), de nuevo para entender su practicidad.

8. Capacidad de almacenamiento de datos, para saber si la memoria ofrece suficiente espacio para nuestras necesidades.

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