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Tkart magazine

Técnica | Revolución en los chalecos protectores para kart. A partir de 2021 –para estar en regla– habrá qu...

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NORMA FIA 88070-2018 PARA LA HOMOLOGACIÓN DE LOS CHALECOS PROTECTORES DE KART

17 enero 2021
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La Federación Internacional del Automóvil ha elaborado la primera norma de la historia, en vigor a partir de 2021, que impone directrices bien específicas para la fabricación de estos dispositivos. Un estándar que abre el camino a un tipo de corsés totalmente inédito

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Los chalecos protectores surgieron alrededor de los años 90. Las elevadas solicitaciones mecánicas a las que las costillas de los pilotos se ven sometidas (debido a los golpes o simplemente por las elevadas aceleraciones laterales que se generan en la curva) al apoyarse directamente contra el asiento de fibra de vidrio, obligaron a los pilotos mismos y a los mecánicos a ingeniárselas para elaborar los primeros, y rudimentarios, corsés. Al principio, cada cual hacía estos accesorios como podía, con lo que tenía en la caja de repuestos del kart, por lo que no era raro ver chalecos protectores hechos con el soporte del número (recuadros de plástico a fin de cuentas blando y flexible) que servían como protección lateral justo en la zona de las costillas del piloto, unidas colocando cinta adhesiva alrededor de todo el tronco. Pero con el tiempo este accesorio ha evolucionado y se ha vuelto prácticamente imprescindible para quienquiera que desee conducir un kart de carreras o incluso un kart de alquiler. El desarrollo de este dispositivo de seguridad, sin embargo, siempre ha estado únicamente en manos del ingenio y de la experiencia de artesanos y empresas del sector que, siguiendo las necesidades de los pilotos profesionales, ha desarrollado con sabiduría productos cada vez más seguros y cómodos para todos los kartistas. Un accesorio como el chaleco protector, de hecho, aunque debe garantizar la seguridad y la protección del piloto, no debe obstaculizar la libertad de conducción o reducir la capacidad de “sentir” el vehículo durante la misma.
Al contrario que otros dispositivos (como el mono o el casco), el chaleco protector no ha estado nunca sujeto, por parte de la FIA, a normas que determinen los niveles de seguridad y protección mínimos que este accesorio debe garantizar.

Pero la Federación Internacional del Automóvil puso en marcha hace algún tiempo un estudio que ha tomado en consideración varios factores sobre los que basar una primera e histórica norma que regulara los chalecos protectores. Fruto de este estudio, se ha aprobado la norma de homologación FIA 8870-2018, la primera que regula la fabricación de los chalecos protectores para kart. Los chalecos sometidos a esta norma serán obligatorios para todos los participantes en campeonatos, copas y trofeos de la FIA Karting ya a partir de 2021. Y a partir de 2022, habrá que equiparse con un chaleco protector con homologación FIA 8870-2018 para todas las competiciones de karting que figuren en el Calendario Deportivo Internacional de la FIA. ¿Qué aspectos ha tomado en cuenta la FIA para elaborar esta norma? En primer lugar, se ha elaborado una casuística de accidentes propia de la disciplina del karting. Este análisis ha identificado básicamente dos grupos principales de mecanismos traumáticos y sus correspondientes lesiones. El trauma directo, del que deriva una fractura, una contusión o una abrasión. Es lo que se llama trauma de desaceleración. O sea, un trauma que afecta a la zona abdominal o torácica y, en consecuencia, también a la espalda. En los go-karts, las lesiones causadas por accidentes pueden variar considerablemente en cuanto a gravedad. Entre ellos, los que afectan a la zona del tronco y de la columna vertebral son los más frecuentes en absoluto. Según un reciente análisis llevado a cabo en Holanda, el 73 % de las personas ingresadas en el hospital por accidentes presenta un trauma en las dichas zonas. Las áreas de protección determinadas por la FIA se dividen básicamente en dos zonas: Zona A y Zona B. La primera se corresponde con la parte comúnmente conocida como peto, la segunda abarca tanto las protecciones laterales, de los costados, como la protección de la espalda. Cada elemento está regulado de manera detallada, en el sentido de que para cada una de ellas se han establecido unas medidas de referencia  (L1, L2, L3, L4 y L5) que las determinan y en las que profundizaremos en la sección “En la práctica”, en las diapositivas sucesivas. El producto ha de estar diseñado de manera que permanezca estable cuando se lleva puesto y todos sus componentes deben quedar permanentemente conectados, sin que puedan soltarse.

En los años 90 no era raro ver los primeros chalecos protectores hechos con los soportes del número del kart, que servían de protección lateral justo en la zona de las costillas del piloto y se unían con cinta adhesiva
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