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Tkart magazine

Informe | Llantas para karts AMV: la guía de compra definitiva

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LLANTAS PARA KARTS AMV: LA GUÍA DE COMPRA DEFINITIVA

12 junio 2022
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Nada menos que 15 modelos destinados al mundo de la competición, para las categorías ‘Senior’, Direct Drive y Shifter y tambien la MINI (sin contar la oferta para el mercado de alquiler): todos diferentes en cuanto a materiales, nivel de agarre que ofrecen, medidas… TKART explica el complejo y fascinante mundo de las llantas diseñadas y producidas por la empresa italiana

LA EMPRESA

Marca líder entre los fabricantes de componentes para karts (llantas, bujes, ejes, etc.), AMV basa su éxito en una cadena de producción consolidada desde hace más de 30 años. Son precisamente algunos pasos fundamentales de este proceso de producción los que distinguen a su producto más destacado, las llantas para karts.

Diseño, desarrollo y producción: se llevan a cabo dentro de las paredes de la empresa italiana. La producción de estos componentes, de hecho, sigue un procedimiento muy preciso: cada nuevo diseño es realizado por el departamento técnico mediante un software de CAD, gracias al cual se puede calcular también el volumen de aire entre el neumático y la llanta, definiendo así la sección especifica. A continuación, si el diseño es convincente, se imprime la llanta en 3D, para poder evaluar concretamente todos los aspectos e identificar o corregir los puntos críticos. Una vez lanzado el prototipo, pasamos al diseño CAD del molde, su procesamiento CAM y el mecanizado CNC del mismo. En este punto se procede a las primeras coladas conocidas como «pre series» para permitir que la matriz se asiente. A continuación, se funden los primeros modelos que se probarán en pista. A partir de la información obtenida, se procederá a realizar ligeras modificaciones en los moldes que permitan fundir y producir llantas más evolucionadas para probarlas de nuevo en la pista. Este proceso se repite hasta alcanzar la solución óptima. Una vez superados todos los controles técnicos, tiene lugar la producción propiamente dicha de las llantas (que incluye también su tratamiento y terminación con válvulas, adhesivos y embalaje) y la posterior comercialización.

Toda la producción “in-house”

El fundido es sin duda una de las etapas de la cadena de producción de la que AMV se siente más orgullosa. En parte porque tener una fundición propia y completamente controlada es algo único en el mundo del karting, y en parte porque la empresa de la familia Stefanello ha perfeccionado una técnica especial para el tratamiento de los materiales: la fundición a baja presión (para más detalles, lea «Cómo se hacen las llantas de kart»).

Fundición a baja presión

Otro rasgo característico de los productos AMV es, sin duda, el tratamiento OXiTECH, un tipo de tratamiento especial (patentado) ideado específicamente para el magnesio. El proceso permite que este material obtenga unas características extraordinarias de protección contra la corrosión y el desgaste y, además, también le confiere una mayor resistencia a la abrasión que suele producirse durante el montaje y desmontaje del neumático en la llanta (para más información, consulte siempre al artículo «Cómo se hacen las llantas de los karts»).

Tratamiento OXiTECH
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MEDIDAS A TENER EN CUENTA

Entre los requisitos reglamentarios y las opciones de construcción de cada fabricante, hay varias medidas estructurales a las que referirse cuando se decide comprar llantas nuevas. Estas son las que más afectan al comportamiento del kart en la pista.

Es decir, la distancia entre el perfil interior y exterior de la llanta . El reglamento de la FIA impone medidas «límite». En concreto, para las categorías OK, OKJ y KZ (que denominaremos «senior»): 135 mm adelante y 215 mm atrás para las llantas de seco; 130 mm adelante y 180 mm atrás para las llantas de lluvia (ya que los neumáticos de lluvia son más estrechos para «cortar» mejor el agua).
En cambio, para las categorías MINI, los límites (en seco y en mojado) están fijados en 120 mm para la parte delantera y 150 mm para la trasera. A este respecto, AMV se basa en la experiencia adquirida a lo largo de los años: en particular, la mayoría de las llantas «senior» para seco miden 130 mm adelante y 212 mm atrás; las de mojado, en cambio, son iguales al límite reglamentario, es decir, 130 mm delante y 180 mm atrás. En cambio, para las categorías de MINI, existen diferentes anchos en función del modelo y del tipo de fijación de la llanta al buje.

Ancho
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El término «offset» se utiliza habitualmente para designar la distancia, en milímetros, entre el plano central de la llanta y su punto de fijación al buje. En este caso, AMV, por costumbre interna, entiende por «offset» la distancia, en milímetros, entre la brida de fijación de la llanta al buje y el perfil interno de la llanta. Esta medida no está sujeta a restricciones reglamentarias y se define a discreción de cada fabricante. Esta medida tiene un impacto directo en la capacidad de torsión de la llanta propia. En otras palabras, al aumentar el «offset» se incrementa la rigidez de la llanta lo que, a su vez, aumenta el nivel de agarre que el kart ofrecerá en la pista, especialmente a la salida de las curvas. Por este motivo, es habitual usar las llantas con mayor «offset» en los karts con cambio (en los que se suele preferir la búsqueda de agarre a la fuidez, al contrario que en las clases direct drive) y a situaciones de pista con niveles de aderencia o grip bastante bajos. También es importante destacar cómo, para una misma anchura de llanta, las diferentes opciones de rigidez (y, por tanto, los diferentes «offset») afectan también a la flexión de los extremos del eje, o de los husillos, en el caso de las llantas delanteras.
Sin embargo, en general, cuando hablamos de offset nos referimos más al de las llantas traseras, ya que son las variaciones en este eje las que más se notan. En la parte delantera, de hecho, las variaciones de este parámetro son tales que no generan grandes diferencias en cuanto al comportamiento final del kart en pista.

Offset
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Esta medida se refiere al grosor (en milímetros) del material que compone la llanta en sí. No es una medida impuesta por la reglamentación, por lo que cada fabricante puede determinar la mejor para cada modelo de llanta que produce. Este parámetro afecta el peso final de la llanta, su resistencia estructural y también su capacidad para disipar el calor. Todas las llantas AMV tienen un grosor estándar de 3 mm, tanto para los modelos senior como para los MINI, porque la empresa italiana considera que este valor permite el mejor compromiso posible.

Espesor
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Es el diámetro (en milímetros) de la hipotética circunferencia que pasa por los agujeros que sujetan la llanta al buje. Una vez más, no hay ninguna imposición reglamentaria en este caso, aunque se trata de una medida bastante estandarizada, que en la mayoría de los fabricantes de chasis se establece en 58 mm. La única excepción son los karts de la familia CRG, donde el PCD es de 67 mm.

PDC
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